viernes, 11 de octubre de 2013

POESÍA EVOCADORA


NOVEDAD

 

           Un libro de José Antonio Aguilar Moreno, cargado de poesía vivencial nacida de un corazón comprometido con  la causa de lo humano y, por ello, cargada de autenticidad. Un verdadero regalo a nuestra memoria histórica reciente.



EL AUTOR

José Antonio Aguilar Moreno. Nace en Villanueva del Rio (Sevilla) en enero de 1945, de padre minero y de madre entregada a sus labores.

Realizó sus primeros estudios con los Hermanos Maristas, pasando después por el Instituto y habida cuenta que la economía familiar se había resquebrajado bastante con la muerte de su abuelo José. Posteriormente, por consejo de su padre ingresó en el Ejército del Aire, con la edad de diecisiete años para ingresar en la Escuela Central de Automóviles de Getafe (Madrid) y especializarse en automóviles.

Casado y con dos hijos. Toda su militar ha transcurrido entre Madrid, Jerez de la Frontera y Sevilla. Vecino de Triana desde 1985. En el año 1988, acogiéndose a una reducción de los cuadros de mando del ejército, pasa  a la Reserva con el grado de Teniente.

Lector y estudiante empedernido con gran afición a la poesía. Ha trabajado en diferentes empresas (aparte de estar en el ejército) como vendedor para ayudar a la economía familiar. En 1977 se preparó para profesor de autoescuela, su ocupación más importante después de la militar;  ocupación que mantuvo hasta 2008. Tiene además los títulos de Monitor de Deportes, de Socorrista, nociones avanzadas en inglés y francés y algún que otro campeonato ganado de dominó.

Ha pertenecido durante años a la tertulia poética Noches del Baratillo asistiendo a bastantes tertulias y recitales. Socio de distintos clubs, en los que ha cooperado activamente, apoyando en la dirección y en la realización de diferentes actividades relacionadas con la cultura y con el deporte.



Puede decirse de él que es buen amigo de sus amigos, amante de la lectura, del cine y de la música. Defensor de la honradez y, consecuentemente está muy en contra de toda corrupción, por lo que, en el momento que estamos viviendo actualmente en este país, el panorama que encuentra, cada día, no le es muy grato. Pero como poeta, siempre sabe sacar ganas de avanzar hacia adelante, sabiendo resistir a la tentación del desaliento y, “descubierto el secreto del bien decir”, va encontrando poesía en toda vivencia humana.  

 

 
 

 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

NOVEDAD



GRANDES REGALOS


Se trata de una novela–ensayo. Es una historia inspirada en la aventura de un profesor emérito que sigue amando a sus discípulos después de dejar su cátedra, y continúa ejerciendo su vocación fuera de las aulas.

 

Y es a lo largo de esas enriquecedoras “reuniones” donde este joven discipulado va aprendiendo a luchar por cosas que merecen la pena y a dar valor al compromiso por hacer realidad una sociedad mejor. Siempre sabiendo que: Para avanzar en la vida, para llegar a cualquier parte que nos propongamos, es necesario creer en uno mismo y atreverse a pasar a la acción. Empezando por un paso al frente, pero siguiendo, con tesón, hasta lograr la meta propuesta.

 

Nadie puede crecer, dejar crecer dentro de sí algo nuevo, sólido y duradero sin dedicar a ello su tiempo y su energía, sin controlar los miedos y temores, sin abrirse a la esperanza con confianza en sí misma, en sí mismo. Y hay actitudes que, todas las personas sin excepción, necesitamos desarrollar; como son la autoestima, la asertividad, la alegría de vivir, la esperanza, la confianza, la apertura al amor y la amistad…
 



Sobre el autor:

José-María Fedriani, nació en Jerez de la Frontera y es vecino de Sevilla desde 1985. Está casado y tiene 4 hijos. Profesor Mercantil, post-grado en Psicología Social. Ejerció su profesión en banca y en distintos centros de enseñanza. A lo largo de su vida ha colaborado con ONGs y asociaciones; estuvo como voluntario varios años en un país del Sur. Ha escrito múltiples artículos para diferentes periódicos y revistas. Disfrutó la experiencia de hacer radio en Antena Médica, con el programa “Interiores” (1996-97) y en Onda San Pablo Radio, dirigiendo “Por Un Mundo Mejor” (2003 a 2005). Tiene publicados los libros “HORAS” (1974), “OCÉANO INTIMO” (1978), “GRITO DEL INDIO”, (1992) “CLAVES DE VIDA” (2007), “DESDE EL ALFÉIZAR” (2010), “EL HEMISFERIO OLVIDADO” (conjuntamente con Blanca Giménez Reillo) (2010), “CAMBIÁNDONOS” (2012) y “ÁCIDO DESOXIRRIBONUCLEICO” (2013).






Índice del libro:

 
PRÓLOGO-JUSTIFICACIÓN                                    

ADALBERTO,  MAESTRO Y CULTOR DE LA VIDA          

NUESTRA PRIMERA MERIENDA CON ADALBERTO     

PODEMOS HABLAR…                                              

LA IMPROPIA PROPIEDAD                                       

EN DEFENSA DE LA NATURALEZA                             

AQUELLAS QUEDADAS…                                         

INVITADO A CLASE                                                  

EL DOLOR DE LA IMPOTENCIA                                 

RAZONES PARA LA TOLERANCIA                             

LOS FANATISMOS O EL RETO DE ENTENDERNOS      

FACILITAR EL CONVIVIR EN EL AMOR                       

COMPARTIENDO COSAS Y VIDA FELIZ                    

ILUSIONES Y ALEGRÍA DE VIVIR                              

RELACIONES Y CRECIMIENTO PERSONAL                           

LO URGENTE                                                          

PALABRAS... Y GÉNERO                                         

LA ASERTIVIDAD EN LA COMUNICACIÓN               

LAS MEJORES NOTICIAS                                         

POSITIVISMO ANSIANDO LA PAZ                            

VIOLENCIA, GUERRAS Y TERRORISMO                   

VIVIRLA CONFIADAMENTE                                    

NUESTRO MEJOR TESORO                                     

NOS RECONOCEMOS Y VALORAMOS                   

POLÍTICA Y ALGO MÁS                                          

VOLUNTARIADO Y GENEROSIDAD                         

EL AGUA, UN BIEN PARA TODOS                           

UNAS ORIENTACIONES PEDAGÓJICAS            

LA ESPERANZA                                                        

MÁS ENCUENTROS                                                     

ANEXOS                     

 

 




Datos técnicos del libro:

 
ISBN: 8461656431

Autor: José - María Fedriani

 

Impreso por: PUBLIDISA

 
DISTRIBUYE: Distribuciones J.L. Rivero, S.L.

 

domingo, 12 de mayo de 2013

EN LA FERIA 2013...


EL LIBRO MÁS VENDIDO

A punto de cerrarse la edición de la Feria del Libro de Sevilla de 2013, Pilar, mi librera, la que he ha acogido estos días para firmas ejemplares de mis últimas obras editadas, me dice que muy posiblemente (a falta de confirmar datos) “DESDE EL ALFÉIZAR” ha sido el libro más vendido en esta edición de la Feria del Libro.

Bueno, yo no lo sé, aunque sí creo que, efectivamente (y estoy seguro por los cientos de autógrafos que he firmado), que seguro está entre uno de los más vendidos.


Para mí ha sido una experiencia positiva: ha sido como un premio. Y no sólo por saber que mis libros se venden; sino también por todas las personas con las he conectado en estos días, haciendo que estos mis libros, que podrían definirse “de búsqueda de una vida con sentido”, yo he encontrado a bastantes personas cuyas vidas tiene mucho valor.


                                                      

Pero es que, además, y pensando en “crisis” quiero manifestar que, como ya dije uno de estos días a una estudiante de periodismo, que me interrogó sobre lo que yo opinaba sobre este momento difícil para muchas economías: “La crisis es para quien la quiere”. Quizá no parezca “políticamente correcto” decir esto, cuando tanta gente lo está pasando mal; pero valga como “provocación asertiva”.


Es algo que tiene mucho que ver con la mente, con la actitud con que afrontemos nuestra realidad: para quienes, desde antes de que el evento hubiese comenzado, pensaron que en este año, con la crisis que aún no acaba, no se iban a vender libros y ni siquiera se atrevieron a estar en ella, han tenido “crisis”, pues quedándose en casa no han vendido nada (obviamente).














Sin embargo, para quienes han estado ahí, día tras día, al pié del cañón (que diría mi abuela), ofreciendo sus “tesoros” escritos, creando eventos para sus clientes, invitando a la gente a acercarse a ojear los libros expuestos en su stand… (como ha sido el caso de “Librería ANATMA”), ¡la Feria del Libro ha merecido la pena!

Yo no soy librero, pero es lo que visto y he vivido.

Gracias.

José-María Fedriani



jueves, 2 de mayo de 2013

EN LA FERIA DEL LIBRO



FERIA DEL LIBRO, 

LUGAR DE ENCUENTROS


Desde que los seres humanos lo fueron, aprendieron a comunicarse. Pues, quizá,  sea ese el signo más identificativo del ser humano: la capacidad de comunicación.

La comunicación que es tan amplia como la realidad de la persona. Pero seguro que, de todo el mundo es muy valorada, la palabra. Palabra hablada o escrita. Siempre palabra dicha... esperando ser escuchada, atendida.

¿Y, en este sentido, qué lugar ocupan los libros?

Pues, para mí es un lugar fundamental: el libro posibilita el encuentro, los encuentros.  El primer encuentro, el de la persona que escribe: la idea que nace, que quiere ser plasmada en el papel... Luego viene la oportunidad de compartir lo expresado con otras personas. Si hay quien o quienes prestan interés por leer lo escrito, ¡ya surgió el milagro!. Es el encuentro decisivo, pues ya es comunicación. Pero no será el último...

En cada edición de la Feria del Libro, encontramos muchas invitaciones  al encuentro de quienes habitamos esta zona privilegiada del planeta Tierra, tan llena de vida y color.

Yo espero que, estos días sean todo un espacio privilegiado para los encuentros. Y, como tanta gente amiga de leer y escribir, estaremos ahí. Unos firmando más autógrafos, otros, acaso, tendremos menos oportunidades; es normal, pues quien ya obtuvo fama y prestigio, tendrá más público a quien atender. Pero, algo sí quiero decir: todas y todos tenemos algo que ofrecer...

Mis libros “Claves de Vida”, “Desde el Alféizar” y “Cambiándonos” que estoy ofertando este año, son invitaciones a la mejor vida y a la felicidad.  Quizá lo que, tantos libros, de distinta manera y con otras palabras, también nos ofrecen. Escojamos lo que más nos agrade. Pero no desaprovechemos las oportunidades que, este lugar de encuentro de la palabra escrita con el buscador o la buscadora de escritos, nos está ofreciendo, estos días, la Feria del Libro.

Nos vemos.

                                   José-María Fedriani     

sábado, 23 de febrero de 2013

... Y EL AMOR



POETAS  ANDALUCES  
Y  EL  AMOR


Buen mes, debe ser, el de febrero, para pensar en el amor... que hasta los grandes almacenes nos invitan a que pensemos en las personas que tanto amamos...

Yo, en estos días, buscando entre nuestros poetas andaluces... He ido encontrando cosas realmente dignas de publicitarlas: hay versos  y frases y poemas enteros que  deberíamos incluir en nuestro “regalo de enamorados” de este mes de febrero del siglo veintiuno, con este legado literario del ya siglo pasado, pero aún tan “siglo nuestro” para casi todos los que leemos y escribimos.   



Empezaré recordando unos versos de Antonio Machado, para que el amor tiene mucho de compañerismo y añorada ternura:


“...dame tu mano y paseemos... Por estos campos de la tierra mía, bordados de olivares polvorientos, voy caminando solo, triste, cansado, pensativo y viejo.   Soñé que tú me llevabas... Sentí tu mano en la mía, tu mano de compañera, tu voz de niña en mi oído como una campana nueva...” (CXXII).



Lo que siente, lo que piensa, lo que dice Gustavo A. Bécquer es hasta increíble. Cosas como:

“Mientras haya unos ojos que reflejan los ojos que los miran; mientras responda el labio suspirando al labio que suspira; mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas; mientras exista una mujer hermosa, ¡habrá poesía!”  (IV). 

 O también: 


“Hoy la tierra y los cielos me sonríen; hoy llega al fondo de mi alma el sol; hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado... ¡Hoy creo en Dios!” (XVII).





Pero, no por menos poeta ni menos andaluz, vamos a dejar al lado de este tema a José María Pemán, que también supo expresar (incluso con más adultez) lo que es el amor:

A ti te debo, mujer, la más íntima dulzura y la más rara ventura que a nadie pude deber; porque te debo el saber íntimamente gozar la poesía de un hogar lleno de amor y alegría..., ¡que es la más honda poesía a fuerza de ser vulgar!

Por ti aprendí la verdad, y, de verdades henchidas, el alma le dio a la vida cimientos de eternidad. Por ti amo la austeridad del recio y hondo sentir; por ti, en mi claro vivir, de ritmo grave y pausado, ni me avergüenza el pasado, ni me inquieta el porvenir. 

Por ti tan sólo, mujer, hoy siento mi pobre vida preciada y  ennoblecida de un nuevo y alto valer; que es tan noble este querer, y es tan puro y verdadero el fervor hondo y sincero en que abrasándome estoy, que hoy sé lo mucho que soy por lo mucho que te quiero. 

Lecciones de amor amable, que todos podemos regalarnos..., sea o no febrero.



Y, para acabar, yo os digo:

Voy a hacer una fiesta en mi corazón:
la fiesta de la Amistad.
Porque verte me da alegría, porque
saber que existes me entusiasma, porque
escuchar tu voz y las cosas que me dices...
me ilusiona y llena de gozo todo mi ser.

Porque saber que estás... me hace sentir
que la Vida tiene sentido, que
todo tiene una razón de ser...

Yo contigo... me he encontrado.
Tú, conmigo... te has encontrado.
Nos hemos encontrado... en la vida.

Tu amistad me es necesaria para poder
avanzar en la esta aventura de vivir.
Yo te ofrezco mi mundo... personal.  

Invítame, por favor,
a la experiencia de tu amistad.

Ven. Vamos a construirla: aquí, ahora. ...
Vamos a hacer vividera la vida...
¡hasta la Eternidad!.

Vivir es convivir. No hay nada
como tener experiencias comunes
con alguien que te quiera y te comprenda.
Ven conmigo... ¡Vamos
a compartir el destino de la Vida!. 

No quiero más ser yo,
solamente yo, en el mi caminar, a solas...
Yo necesito ser más: alguien más:
ser plural, ser... “coexistencia”.


Yo, contigo, siempre disponible... para andar
cada uno y todos los caminos.
Contigo, por que sé que, contigo, sabré siempre
a dónde ir y porqué hacerlo...

Yendo por el camino de la vida, paso a paso,
hemos ido fundiendo nuestras almas...
y cómo que ya no somos tan diferentes.
Somos dos, no somos la misma persona,
pero somos iguales..., como “almas gemelas”.

Ahora ya sé que eres lo más importante
de la vida: lo mejor que me ha podido ocurrir.
Conocerte ha sido
saber que estabas... para quererte.

Mi corazón está dispuesto, está
abierto... “de par en par”.
No me importa hacer de mi vivir una entrega,
sabiendo que estás tú para acogerme.

Estamos siendo “regalo” permanente:
yo para ti, tú para mí...
Desinteresadamente... Aunque tú eres
lo que más me interesa de la Vida.  Y, quizá
yo lo sea para ti... 

Cada vez más, quiero “ser contigo”. Ser dos...
“siempre incondicionales”.  
Ni ser tú, ni ser yo: ser “tú y yo”, en reciprocidad.
Y estar cada día, y cada hora,
y cada minuto, y cada segundo...
“a tu entera disposición”. Creciendo
en la comunión de sentimientos y afectos.

Te necesito para decirte mis confidencias.
Quisiera escuchar tu voz y tu palabra,
sentir tu aliento y también oler
el perfume de tu piel.

Porque te conozco, porque
me conoces, tenemos ¡confianza!

Cada día que pasa te necesito más: eres
como el alimento que nutre mis células...

Vamos... ¡a compartir la vida!.
Sin distinguir entre lo que está a la vista
de todo el mundo y lo que es la intimidad.
Yo quiero tener “cosas en común” contigo.
Te necesito para llorar, para reír,
para esperar y para soñar... Para seguir creciendo,
para olvidar pasados tristes, para proyectar
futuros nuevos; para entusiasmarme
cada día, al ver salir el sol, para contar contigo
mientras observo un hermoso atardecer...

Cada paso que damos, lo damos
en capacidad para crecer... en el gozo
de nuestra Amistad.

Por eso conviene que celebremos,
cada día, una fiesta:
¡la fiesta de la Amistad!.

En esa mutua seguridad... de poder
contar siempre contigo: de vivir sabiendo
que cuento contigo, y de que tú
cuentas conmigo...  Eso es Amistad.



                              (en “Vivencias felices” 
                              del libro “Desde el Alféizar”)

                                              JOSE-MARIA  FEDRIANI






martes, 5 de febrero de 2013

ACTO POÉTICO



Próximo día 20 de marzo,
a las 20:00 hs.

En 


      - Ronda de Triana, 31

               RECITAL  
  POÉTICO  

A cargo de 

José-María Fedriani 

sobre textos de su libro 

“Ácido desoxirribonucleico”



Aquí algunos de sus poemas:


PARA SIEMPRE, 

ME GUSTARIA QUERERTE


Me gustaría quererte...
como el jardinero a sus flores,
como el marinero a su barca,
como el guerrillero a su fusil,
como la niña a su muñeca nueva.
Me gustaría quererte...
como el poeta a sus escritos inéditos,
como una anciana a sus recuerdos,
como el idealista a sus proyectos futuros,
como una bailarina a la ardiente ovación,
como el escultor a su obra más cargada de vida.

Me gustaría quererte...
como lo hacen dos amigos de siempre,
como una madre entregada a su hijo,
como conviven los hermanos
que aprendieron a jugar juntos,
como se lo demuestran dos jóvenes enamorados,
como se apoyan los camaradas
que luchan por una misma causa,
como todo creyente que ofrece, íntegramente,
su vida por los otros.

Me gustaría quererte...
cada día, cercanamente,
sabiendo, siempre,
que es posible vivir la vida
compartiendo muchas cosas y ratos contigo;
esperanzando muchos sueños junto a ti;
buscando y creyendo en la vida
que se hace
en compañía,
proyectando quehaceres
que puedan llegar a perdurar
por largo tiempo.

Para siempre...
Me gustaría
quererte...
Y para siempre.
Como la vida de un pueblo,
continuada de generación en generación;
como todo avanzar, sin prisas pero seguro,
por lograr una utopía.
Como la amistad que hacemos nuestra.
Para siempre
me gustaría quererte.


AÑORANZAS Y VIDA PRESENTE

La vida es una aventura  
que no siempre que la hacemos 
andamos bien los caminos 
que nos llevan al futuro.

Unas veces acertamos  
pero hay otras en que erramos.
Aceptar nuestro presente  
tiene... bastante que ver 
con aceptar con cariño   
todo aquello que fue nuestro pasado.
Porque todo lo que hoy  somos... 
es fruto de nuestra historia:  
de los aciertos, de los errores, 
las circunstancias...  con todo
lo que nacimos, lo que hicimos y pensamos.

Es el momento presente 
todo cuanto (ahora),  
de verdad, es que tenemos.
El futuro no ha llegado. 
El pasado quedó... atrás. 
Claro que siempre hay recuerdos...
y hay añoranzas... y hasta heridas
abiertas (como espinas clavadas
que en lo profundo nos duelen...)
de lo que pudo ser... y no fue.

A veces,  
bastantes veces,
hasta muchas veces,   
yo pienso,  yo recuerdo...,  
yo siento... 
Yo percibo en mi adentro
la añoranza de todo aquello que no fue:
de aquellas cosas que no supe vivir,
en aquel tiempo que fue presente,
pero que ya, ahora, es tiempo pasado.

Siento que hubo mil cosas...
que yo dejé...: dejé
mil palabras sin decirte, muchas
cosas que callé,  
dejé de darte, dejé de hacerte...
o simplemente,  de algún modo,
yo no te demostré.    
Lo que en aquellos momentos
llegué a sentir por ti.    
Hoy, ya no es,  
no puede ser 
lo que pasó...  ya para siempre. 
Que el presente 
sólo es  
presente 
cuando es.

Añoranzas son hoy 
los recuerdos que tengo
de todas ¡cuantas cosas!
que deseé, acaso hasta que quise
y las busqué... pero nunca llegaron 
a ser realidad.

La vida transcurre... aunque no sea
como la arena del reloj,
Va pasando... sin cesar: va y va...
No puede haber ya vuelta atrás:
nunca hay vuelta atrás en el tiempo.
Quizá podemos recordar, hasta intentar
repetir viejas escenas, pero ya
nunca son;
ahora serán otras, siempre nuevas.
No, tampoco siempre habrán
de ser peores..., que no todo tiempo pasado
fue siempre mejor.

Pero mi aquel cariño hacia ti, mujer,
ya no es posible
trasladarlo, por el espacio y el tiempo

a aquellos días
en que te quise y te quise tanto...

Yo sé que tú sabías...
Tú sabías que yo... pero los dos callamos.
Tú sabías que yo te miraba
con ojos de deseo...
Tú sabías que yo deseaba...
Que hubiera querido...
tomarte de la mano y llevarte
a caminar, desnudos los dos,
por la orilla del mar, besar tus labios... 
y sentir que respirábamos el mismo aire,
echarnos en la arena y almorzar
compartiendo la comida que
llevábamos, que tú que yo teníamos...
Y, luego, echados sobre la arena,  
dormir juntos una siesta..., sintiendo,
mutuamente, nuestros cuerpos vibrar
mientras dormíamos.
Y despertar teniendo tu piel junto
a mi piel, tan cerca...
que nos sentimos invitados a jugar
a tocarnos mutuamente:
a acariciarnos con los pies,
y luego con la lengua,
así, turnándonos...
Despreocupados totalmente
de sí alguien nos miraba... porque
por encima del pudor estaba el gozo
de sentirnos vivir la vida...
Y, por fin, llegar a besarnos
como nunca lo hubiésemos hecho...
en un largo y sabroso beso...
para acabar muy unidos
y abrazados fuertemente, hasta vivir
la sensación de unidad plena,
como en un orgasmo de olas y de espuma
y de arena y de sol
y de brisa marina y de felicidad.  

Añoranzas son...  que, tú lo sabes,
yo deseé, yo quise y busqué...
pero nunca llegaron  a ser realidad:
es como una historia incompleta...

Pero la historia es pasado: se hizo toda, 
se escribió sobre el papel
de nuestros días del ayer...
con una tinta imposible
de borrar, ni tampoco
nos da la posibilidad de,
apenas, ser corregida...
El presente es lo que importa.
El aquí,  el ahora... ¡eso es lo que tenemos! 
No podemos añorar aquello
que ya no ha sido. 
Ni es, tampoco, racional  dolernos
por lo que acaso... pudo ser,  pero no fue. 
Que tan sólo es aceptándolo como sabremos
vivir el ahora... que sí poseemos.  
Y, así, disfrutar, en presente, la vida. 



       EN EL PUENTE

Salí a la calle casi sin rumbo...
al llegar al puente y ver
cómo la luz amanecía
tras la ciudad llena de torres.

Me paré junto a la barandilla,
apoyando mis brazos
sobre el negro y frío hierro.

Pensaba en ti: ¡cómo
le gustaría a ella ver
este colorido tan diverso,
tan espectacular!
Y cómo me gustaría a mí
que lo vieras conmigo...

Lo pensaba, casi con miedo,
con una cierta añoranza, sintiendo
que podía desearlo
pero que quizá nunca
lo podríamos hacer realidad.
Por un momento me embargó la tristeza,
cayendo en la cuenta de que,
acaso, ni siquiera
volveríamos a vernos...

De pronto, llegaste,
sin que yo me diera cuenta.
Tomaste mi mano y la apretaste
contra tu pecho.

Y sentí cómo lo infinito
se hacía finito,
cómo lo imposible se hacía posible,
y que el cielo estaba aquí,
tan cerca de mí,
en Sevilla, en Triana...
tocándome.